Crecimiento y Tendencias del Mercado de Congelados

Las exportaciones de alimentos congelados crecieron significativamente en los últimos años, acompañando la tendencia de crecimiento asociada a la fuerza notable de las ventas hacia el exterior

Las ventas de alimentos congelados obtuvieron un crecimiento del 13,6% para los 567 millones de euros en 2016. Las exportaciones alcanzaron una variación media anual alrededor del 17%, lo que representa 305 millones registrados en los últimos 6 años, los últimos datos divulgados en 2017 en el estudio sectorial realizado por Informa D & B.

Según el ramo de Oportunidades de Negocios de Enterprise Europe Network (red de servicios que ayuda a las empresas a modernizar y competir mejor en toda Europa) el propósito de las asociaciones de servicios de distribución es generar un negocio más inmediato gracias a la cooperación entre productores extranjeros, incluidas las pequeñas empresas.

España es el mercado externo más significativo para la industria de congelados, alcanzando un porcentaje de ventas totales de 48% en el año 2016

Ese mismo año, las ventas portuguesas en España crecieron un 9,1%, alcanzando los 273 millones de euros. Por lo tanto, en una visión bastante confiada, el mercado de alimentos congelados en Europa podría continuar en un crecimiento acelerado para 2020, según una encuesta de Research & Markets.

Entre los diversos factores que están impulsando este crecimiento, se destaca también la implementación de la acuacultura y la mentalidad “fit”, la que sigue un patrón alimentario más sano, siendo los peces uno de los alimentos esenciales para la salud. Otro factor es la necesidad del consumidor de tener una vida más práctica. Su día a día pide la facilidad en alimentarse bien y prontamente. Las industrias de los alimentos congelados deben ser capaces de ofrecer comidas rápidas y prácticas, pero no menos saludables. Ambas situaciones afectan, positivamente y directamente, a la industria de congelados.

Para responder a estas cuestiones:

Las industrias de alimentos congelados están atentas a varios aspectos como la calidad y la simplicidad en la preparación de los alimentos, así como el diseño del envase que debe contener todos los datos necesarios y actualizados sobre nutrición, ingredientes, trazabilidad y la validez. Para ello, las etiquetas deben ser ideales para congelar, resistentes a todo tipo de superficies refrigeradas o congeladas y soportar temperaturas negativas. Todo el material del embalaje debe ser lo suficientemente duradero para mantenerse en el congelador durante todo el proceso, de manera que no se pierda esta información hasta llegar al cliente final.

Las empresas deben apostar por la calidad y originalidad visual de sus productos para conseguir la preferencia de los consumidores y un lugar destacado incluso en los estantes más fríos de los supermercados.